Ciudades resilientes

Ciudades resilientes
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Todas las ciudades pueden sufrir alteraciones causadas por la naturaleza o por las actividades humanas. El concepto de resiliencia urbana es la capacidad de una ciudad para restaurarse después de una alteración.
Normalmente las ciudades tienen cierta resiliencia y pueden soportar fenómenos como la lluvia, las olas de calor, pequeños incendios o sismos leves; pero muchas de ellas no están preparadas para sucesos que podrían convertirse en desastres como inundaciones, grandes temporadas de sequía o terremotos.
A diferencia del ejemplo de la liga, la resiliencia urbana no se limita a que las ciudades queden como estaban antes de una alteración, sino que sean capaces de reducir los efectos de los distintos fenómenos para que no se conviertan en desastres.
Algunas ciudades tienen políticas para prevenir o reducir los desastres como Ámsterdam, que no permite la urbanización en zonas inundables, o la Ciudad de México cuyos edificios deben ser resistentes a los sismos.
Ahora lo sabes, una ciudad resiliente es una ciudad más segura para las personas y todos podemos cooperar al respetar las leyes que buscan protegernos a la larga.

Fuentes: Estrategia Mundial para la Reducción de Desastres, ONU